Michael Reynolds: cómo construir una escuela sostenible

La idea de la construcción de la escuela en Jaureguiberry surgió en el año 2011 por parte de un grupo de jóvenes que buscaban solución a uno de los problemas de la localidad: necesitaban una escuela integrada en la comunidad y de la que todos estuvieran orgullosos. Hasta el momento, los niños recibían clase en una pequeña vivienda aprovechando el salón y uno de los dormitorios. Tras formar la asociación TAGMA, acudieron al reconocido arquitecto Michael Reynolds para crear juntos la primera escuela sostenible de Latinoamérica.

Escuela sustentable de Michael Reynolds en Uruguay

Vista exterior de la escuela de Jaureguiberry / Earthship Biotecture – Tagma

Michael Reynolds comenzó su carrera en los años setenta con una visión crítica de la arquitectura, afirmando que ésta había abandonado al hombre y que no respondía a las necesidades del ser humano. Por ello, fundó hace 45 años Earthship Biotecture, un proyecto encaminado a construir edificios autosustentables y en el que se entiende la edificación como una maquinaria que debe aprovechar los recursos naturales del planeta. Siguiendo estas líneas de pensamiento, plantea edificios capaces de generar energía eléctrica, agua corriente y alimentos orgánicos a la vez que reutiliza desechos como latas, neumáticos o botellas para su construcción.

Escuela sustentable de Michael Reynolds en Uruguay

Imagen del aprovisionamiento de materiales durante el levantamiento de la estructura / Una Escuela Sustentable – Lorena Presno

El proyecto de la escuela se desarrolló a lo largo de siete semanas, desde enero hasta marzo de este año, y contó con la ayuda de 150 personas, entre los que se encontraban vecinos, padres, estudiantes de arquitectura y el propio equipo del arquitecto. Uno de los principales motivos para involucrar a la población fue transmitir sus conocimientos para que pudieran volver a aplicarlos ellos mismos en otros ámbitos, además de inculcar el respeto hacia el medio ambiente que tan necesario es hoy en día en opinión de Reynolds.

Escuela sustentable de Michael Reynolds en Uruguay

El propio arquitecto, Michael Reynolds, participó en la construcción de la escuela / Earthship Biotecture – Tagma

Para su construcción se emplearon un 60% de materiales reciclados (botellas, latas, cartón, etc.) y un 40% de materiales tradicionales (madera, hormigón, etc.).

En cuanto al clima de la región, éste se caracteriza por ser un clima templado húmedo, con una temperatura media anual de 17ºC. El planteamiento de las fachadas responde a este clima y reciben distinto tratamiento en función de la orientación:

  • La fachada norte se abre al exterior, utilizando este espacio como zona de comunicación, aprovechando la luz natural y la energía solar para generar electricidad. En esta zona también se contempla el autoabastecimiento de alimentos, colocando una pequeña huerta que satisface una parte de esas necesidades.
Escuela sustentable de Michael Reynolds en Uruguay

Imagen de la estancia a Norte / Earthship Biotecture – Tagma

  • En la fachada sur, se coloca un grueso muro de contención hecho de neumáticos rellenos con arena y pedregullo compactado(conjunto de piedras pequeñas que se emplea para hacer rellenos o para mortero), que contiene un talud de tierra y arena, y éste, a su vez, cubre el sistema de reserva de agua del edificio. Todo esto le aporta una gran inercia térmica y protege al edificio en su orientación más desfavorable.
Escuela sustentable de Michael Reynolds en Uruguay

Muro de contención construido a partir de neumáticos, arena y pedrogullo / Earthship Biotecture – Tagma

Respecto al saneamiento, se colecta y acumula el agua de lluvia dentro de los tanques previamente mencionados para destinarla al abastecimiento de los aparatos sanitarios, el riego del huerto y consumo humano. Posteriormente, se tratan las aguas negras en una fosa séptica.

Escuela sustentable de Michael Reynolds en Uruguay

Sección transversal y alzado Norte del edificio / Earthship Biotecture – Tagma

Con todos estas estrategias se consigue crear unas condiciones de confort ideales todo el año, manteniendo una temperatura interior constante.

Escuela sustentable de Michael Reynolds en Uruguay

Detalle de la zona de aulas del edificio / Earthship Biotecture – Tagma

Preguntado por sus próximos retos, Reynolds afirma tener sobre la mesa el proyecto de una cárcel en la que poder aplicar sus conceptos de “Biotectura”. Se ejecutaría también en Latinoamérica ya que, según afirma el propio arquitecto, Europa y Norteamérica tienen demasiadas normas, lo que le ha originado grandes problemas (llegó incluso a perder su título de arquitecto durante un tiempo). Es por ello por lo que de momento centra su futuro en América del Sur donde la gente es más abierta a su concepción bioclimática de la arquitectura. Sin duda, una visión de la arquitectura que deberíamos tener en cuenta para que, entre todos, consigamos una arquitectura que trabaje para el hombre, respondiendo a sus necesidades.

Si queréis obtener más información sobre Michael Reynolds y su obra, os recomiendo el documental que se realizó sobre él y que muestra todos los problemas a los que se enfrentó por su visión de la arquitectura.

MICHAEL REYNOLDS: A SUSTAINABLE SCHOOL

The American architect Michael Reynolds faced last January one of his most difficult challenges: the construction of a sustainable school in Jaureguiberry, a small village in Uruguay with only 500 residents, located at Canelones Department.

The idea arose in 2011 because of a group of young people that were looking for a solution for one of the village’s problems: they needed an school integrated in the community. Until then, kids studied in a small house, using the living room and one of the bedrooms. After making an association called TAGMA, they asked for help to the prestigious architect to create together the first sustainable school of Latin America.

Michael Reynolds began his career in the 70’s with a very critical vision of the architecture, declaring that it was not responding anymore to the needs of the human being. 45 years ago, he sets up Earthship Biotecture Company, a project focused on sustainable buildings, conceiving buildings as machines that must take advantage of natural resources. He sets out buildings capable of generating electricity, water or organic food; and, meanwhile they reuse cans, tires or bottles.

The construction took 7 weeks, since January to March of this year, and 150 people helped to build it. In the team, they were parents, neighbors, architecture students and architects. One of the main reasons to involve the village’s inhabitants was sharing the architect’s knowledge. In this way, they could build other constructions in the future and learn how important is to respect the environment.

They used 60% of recycling materials (bottles, cans, cardboards, etc.) and 40% of traditional materials (beams, wood, concrete, etc.).

The climate of the village is wet and temperate, with an average temperature of 17ºC. Taking account of this, each facade responds to the climate, with very different treatments depending on the orientation:

  • North facade is very open, using it as a corridor, taking advantage of natural light and solar energy to generate electricity. Furthermore, it provides self-grown food with a little vegetable garden.
  • South facade consists on a retaining wall made with tires filled with compacted sand and pedregullo (little stones). It retains a soil slope and it helps to cover the water reserve of the building. These give the building a great thermal inertia.

The sanitation system keeps the rainwater inside big tanks, and then reuses it for the sanitary system, the irrigation of the vegetable garden and human’s consumption. Then, feces are treated in the septic tank.

With all these methods, they get a constant and comfortable temperature inside the building all year round.

Talking about his futures challenges, Reynolds is working on a project of a jail, designed based on his “Biotecture” concepts. It would be placed in Latin America because, in the opinion of the architect, it’s easier to work there (in Europe and United States he had a lot of problems, even losing his qualification as an architect for a time). In Latin America people are more open-minded to his particular vision of architecture. We must take it into account his conception of architecture since we still need an architecture that respond to our needs.

If you want more information about Michael Reynolds and his work, I recommend you the above documentary (in English); it shows how the architect faced all the problems related to his architecture.

Marta Díaz Ovín, alumna MDGAE promoción 2016-17

Revisión: Silvia Domingo Irigoyen, coordinadora MDGAE.

Bibliografía:

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