El green lighthouse, ¿un faro perfecto iluminando hacía un futuro sostenible?

Hoy en día el sector de la construcción puede aportar soluciones significativas para reducir sus emisiones de dióxido de carbono, uno de los gases de efecto invernadero. Una de estas soluciones son los edificios neutros o cero emisiones, construcciones con una demanda mínima de energía, desde el momento de su construcción hasta su funcionamiento y demolición o desmontaje, que es cubierta por energías renovables (1). Para ello se emplean los principios del diseño bioclimático que aprovecha los beneficios que el entorno (soleamiento, viento, etc.) puede otorgarle al edificio. De modo que el edificio tiene un balance igual a cero en sus emisiones de dióxido de carbono y, gracias a ello, su huella de carbono es neutra.

Parece la solución ideal para contrarrestar las emisiones de dióxido de carbono por parte de los edificios, entonces, ¿es factible este concepto? Lo es, los edificios neutros existen, funcionan y pueden cumplir con su objetivo principal que es una demanda/consumo mínimo de energía y cero emisiones de CO2 a lo largo de su ciclo de vida. Pero existe un problema importante con la definición de edificio neutro y la ausencia de la exigencia de verificar el cumplimiento con resultados reales, que puede terminar en confusiones, exageraciones o hasta engaños publicitarios.

En primer lugar, quiero dejar en claro que no pretendo escribir una crítica pesimista hacia un intento de solucionar un grave problema como es la emisión de gases de efecto invernadero por parte de los edificios. Más bien, es una llamada de atención para no dejarse engañar o confundirse cuando se habla con términos complicados por el simple hecho de que existan múltiples posibilidades. Porque no hay duda que estos edificios marcan una diferencia abismal y positiva respecto a construcciones convencionales, con una reducción del consumo de energía de casi un 80%. (2)

Para entender cómo funciona un “edificio neutro” os dejo a continuación una animación sobre el Green Lighthouse en Copenhague (Dinamarca), edificio inaugurado en 2009, en el que se muestran los conceptos aplicados para alcanzar cero emisiones.

Dinamarca, el país más feliz del mundo según el estudio World Happinness, es un ejemplo a seguir en temas de sostenibilidad para otros estados de la Unión Europea. Es el quinto país en producción energética mediante energías renovables solamente por detrás de Austria, Croacia, Portugal y Suecia. (3)

Dinamarca país sostenible

Dinamarca sostenible / https://healestate.com

Copenhague, donde se encuentra el edificio a discutir, es una capital en camino a convertirse en una de las ciudades más sostenibles. Su población ha adoptado una vida respetuosa con el medio ambiente; para ello, simplemente hay que ver los números: hay más bicicletas que personas (4). También han puesto en marcha el “Plan Climático de Copenhague” que tiene como objetivo convertirse en una ciudad con cero emisiones de CO2 para el año 2025, ¡admirable! (5)

Cada vez nos acercamos más al entorno donde se ubica el Green Lighthouse, ahora vayamos a su ubicación exacta, el campus de la Universidad de Copenhague. La institución educativa no podía quedarse atrás y también cuenta con su propio plan de acción ambiental llamado “Green Campus 2020”. Este proyecto plantea principalmente una mejor gestión y ahorro energético de sus instalaciones y edificios, así como la reducción de las emisiones de dióxido de carbono. (6)

El Green Lighthouse que alberga la Facultad de Ciencias de Copenhague, fue anunciado como el primer edificio público neutro de Dinamarca y así aparece en todos los portales y páginas web de arquitectura del mundo.

El peso de un país, una ciudad y un campus que son ejemplos a seguir por muchos países en cuestiones de sostenibilidad, hacen que no nos cuestionemos que el Green Lighthouse sea lo que promete, un “edificio puro” que no emite dióxido de carbono. Y, a primera instancia parece serlo, sin embargo, hay que tener conciencia ambiental y atreverse a analizar la información que proporcionan sobre el proyecto y este tipo de edificios.

En el Green Lighthouse solamente el 50% de la energía del edificio es cubierto gracias a energía renovable (2), la otra mitad se obtiene mediante otros sistemas activos, mediante una bomba de calor. ¿Hay algo malo en eso? En este caso, la primera estrategia ha sido la reducción de la demanda energética mediante el diseño arquitectónico del edificio para, en segundo lugar, suplir este consumo mediante energías renovables o sistemas altamente eficientes. El problema reside en que muchos edificios bautizados bajo el término de “edificio neutro” en realidad dan prioridad al uso de estrategias activas (paneles fotovoltaicos, aerogeneradores para energía eólica, etc.) en lugar de hacer uso de estrategias pasivas y aprovechar al máximo las bondades que otorga el propio entorno, tal y como dicta el concepto de los edificios neutros. Y no hay duda de que si se analiza el ciclo de vida de los materiales o sistemas activos utilizados en este tipo de edificios se puede llegar a percibir una realidad muy distinta a la que se pretendía llegar.

Green Lighthouse building, Copenhague

Fachada del Green Lighthouse / http://www.plataformaarquitectura.cl

Por tal motivo es imprescindible incluir un análisis que respalde el ciclo de vida de los materiales a utilizar en los proyectos de edificios neutros, para saber cuál es el impacto ecológico que vienen acumulando desde su fabricación, transporte, etc. No es una tarea sencilla ya que actualmente no existen bases de datos o información fiable sobre el contenido energético de los materiales de construcción (7). Además, resulta imprescindible monitorizar y validar con datos reales los objetivos de consumo energético planteados.

Hubo un momento durante la “Conferencia del Clima” de la ONU realizada en Copenhague en diciembre del 2012 en el que el Ministro de Ciencia y Tecnología de Dinamarca, Helge Sander extendió su felicitación a todos los involucrados en el proyecto del Green Lighthouse. Señaló de manera acertada que “el edificio puede servir de inspiración a otras universidades y constructores” (2) y es precisamente lo que se espera de proyectos de este tipo.

El Green Lighthouse es un claro ejemplo de un faro que emite su luz hacia un futuro todavía neblinoso, tratando de guiar hacia un modelo de construcción más sostenible y con menos emisiones de CO2; sin embargo, y como se ha señalado anteriormente, no hay que dejarse confundir por la luz de faros que prometen ser la guía perfecta cuando aún hay mucho por hacer; si nos empeñamos podremos lograr un trabajo más puro y con un porcentaje de emisiones de dióxido de carbono cercano al anhelado cero.

 

THE GREEN LIGHTHOUSE, A PERFECT LIGHTHOUSE ILLUMINATING TOWARDS A SUSTAINABLE FUTURE?

Today the building sector can provide meaningful solutions to reduce their carbon dioxide emissions, one of the greenhouse gases that cause global warming. One of these solutions is carbon neutral buildings, constructions that aim at a minimum demand of energy, from its construction to its operation and demolition or dismantling, and such demand should be covered by renewable energy (1). With this purpose, carbon neutral buildings employ bioclimatic design principles in order to seize the benefits of the environment. So that the building has a balance of zero in its carbon dioxide emissions and, as a result, its carbon footprint is zero.

It seems like the ideal solution to offset carbon dioxide emissions in the building sector so, how real is this concept? It´s real, carbon neutral buildings do exist, fit their purpose and can comply with their main target that is a minimum demand and consumption of energy and zero emissions of CO2 through their lifetime. But there is a major problem in the definition of carbon neutral buildings and the lack of verification which can result in confusion, exaggeration or even advertising scams.

To understand how a “carbon neutral building” works you can check the video above, an animation about the Green Lighthouse in Copenhagen (Denmark), opened in 2009, in which the concepts applied to get zero emissions are shown.

The Green Lighthouse, which houses the Faculty of Sciences of Copenhagen, was announced as the first neutral public building of Denmark and thus appears in all the portals and websites of architecture.

The weight of a country, a city and a campus that are examples to follow by many other countries on issues of sustainability, make us not to question that the Green Lighthouse is what promises, a “pure building” that doesn´t emit carbon dioxide. And, at first instance it seems to be, however, we must have environmental awareness and dare to analyze the information that is provided about this project and this kind of buildings.

In the Green Lighthouse only 50% of the energy of the building is covered thanks to renewable energy, the other half is provided by other active systems, by means of a heat pump (2). Is there anything wrong with that? In this case, the first strategy has been the reduction of energy demand through the architectural design of the building, secondly, to supply this consumption through renewable energy or highly efficient systems. The problem is that many buildings conceived under the concept of “carbon neutral building” give in reality priority to the use of active systems rather than making use of passive strategies and taking advantage of the benefits given by the own environment. And there is no doubt that if we analyze the lifecycle of the materials or active systems used in such buildings we can get a very different reality to which it was intended to be reached.

For this reason, it is essential to include an analysis that supports the lifecycle of the materials used in carbon neutral buildings projects, to know what is the ecological impact that accumulates from their manufacture, transport and so on. It is not a simple task since there are currently no databases or reliable information on the embodied energy of building materials (7). Moreover it should be mandatory to monitor and check with real data the energy consumption of the building.

The Green Lighthouse is a clear example of a lighthouse that emits its light towards a still foggy future trying to guide towards a more sustainable way of construction and with less emissions of CO2; however, and as it has been mentioned before, we can´t be misled by the light of other lighthouses that promises to be the perfect guide when there is still work to be done; if we strive we can achieve a more sustainable construction with a percentage of carbon dioxide emissions close to the desired zero.

Jesús Padilla Garza, alumno MDGAE promoción 2016-17.

Revisión: Silvia Domingo Irigoyen, coordinadora MDGAE.

 

Fuentes / Sources:

  1. Edificios Neutros de carbono | Eroski Consumer http://www.consumer.es/web/es/medio_ambiente/energia_y_ciencia/2012/12/10/214574.php
  2. Green Lighthouse/ Christensen & Co Architects | Plataforma Arquitectura http://www.plataformaarquitectura.cl/cl/02-291419/green-lighthouse-christensen-and-co-architects
  3. Sostenibilidad para todos | Acciona http://www.sostenibilidad.com/top-5-paises-energias-renovables
  4. Cultura ciclista danesa | Sitio Web Oficial de Dinamarca http://denmark.dk/es/vida-ecologica/cultura-ciclista-danesa
  5. Copenhague adaptará sus calles por el clima | Climático http://climatico.eu/copenhague-adaptara-calles-cambio-climatico/
  6. Green Campus | University of Copenhague http://greencampus.ku.dk/
  7. Edificio energía cero, El debate de los edificios energía cero | Wikipedia https://es.wikipedia.org/wiki/Edificio_energ%C3%ADa_cero

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